Pepe Carbonell (2015)

Amanecemos en una habitación de hotel, domingo por la mañana, todavía nos dura la alegría de la victoria del día anterior, hemos revalidado el campeonato de España, el campeonato de Europa o, tal vez, el campeonato del Mundo. Pero rápidamente esa alegría se me nubla, en mi mente aparecen muchos interrogantes todavía sin respuesta. ¿Habrá ganado el Valencia C. F.? Messi habrá metido un golazo de falta? ¿Neymar habrá hecho un hat-trick? ¿Cristiano Ronaldo estará triste por no marcar goles?. Preguntas y más preguntas que me planteo para saber si hoy seré noticia o no lo seré, deseando que todos mis interrogantes tengan un NO como respuesta. Esa es la tónica dominante en mi deporte, el karate, semana tras semana. Pese a las victorias que conseguimos, normalmente encontramos otros titulares. Titulares de mucha importancia, sí, pero otros, que desde mi punto de vista, carecen de tanto interés deportivo. Francamente, en ocasiones, esta situación se me hace un poco cuesta arriba. No quiero buscar la fama o atraer a las masas, simplemente es una cuestión de sentirme reconocido al hacer aquello que más me gusta. Estos problemas para llegar a la sociedad dificultan en gran medida la difusión de mi deporte y de la concepción y comprensión de la gente sobre él, haciendo que los niños y jóvenes se decanten por otros a la hora de practicarlos y valoren más sus éxitos por creer que tienen mayor dificultad o nivel que nos nuestros.

La aparición de medios como YOSOYNOTICIA.ES sí ha contribuido y ha dado luz y difusión a todas estas noticias, cosa que es muy de agradecer. Sin embargo, creo que todas las noticias de los deportes minoritarios deberían tener un nivel de reconocimiento mediático acorde al éxito conseguido. Y esto debe ocurrir en todos los medios de comunicación, cosa que actualmente no sucede, sobre todo en televisión.

Estos son mis pensamientos día a día como practicante de un deporte minoritario, sabiendo que únicamente puedo llegar a ser un héroe anónimo.