Johnny Rogers (2014)

jonny-rogers Llevo casi 25 años en Valencia y he sido jugador del club en tres etapas distintas, pero nunca he visto a la afición del Valencia Basket tan entregada y motivada como en los últimos tiempos. He asistido varias veces a la Fonteta en 2014 y he podido comprobar como los seguidores vibran con el equipo y generan un ambiente poco habitual en España.

Es, por tanto, el mejor indicativo de que las cosas se han hecho bien. Los hermanos Roig arrancaron este proyecto con el fin, entre otros, de consolidar una masa social en torno al baloncesto. Y puede decirse, claramente, que lo han conseguido. La gente está detrás del equipo y la afición, en ocasiones, se convierte en un factor determinante en los partidos. No es algo sencillo y tampoco es un aspecto del que puedan presumir muchos equipos ACB o incluso europeos.

Para conseguir algo así, lógicamente, ayudan los títulos: el Valencia Basket ya es un equipo ganador y así lo ha demostrado en 2014 con el título de la Eurocup. En mi opinión, hay diversos aspectos que han resultado fundamentales para lograr salir campeón, pero destacaría sobre todos ellos la intensidad defensiva. Ha sido sofocante, los rivales han sufrido incluso para pasar de media pista.

Todos los jugadores han trabajado y se han sacrificado en tareas defensivas, tanto los bajitos como los hombres altos. Sin duda, es uno de los grandes méritos de Perasovic: empezar siempre desde la defensa, a un ritmo muy alto, intentando jugar a un baloncesto muy rápido... un juego en el que los rivales se ahogan y después de 25 o 30 minutos de partido están muertos.

La plantilla ha cuajado un año excepcional. Sin duda, Justin Doellman ha sobresalido, con actuaciones memorables pero no ha sido el único. Jugadores como Lafayette, Sato, Ribas, Rafa Martínez... también han resultado decisivos en muchos partidos, y han proporcionado más de una victoria clave en el camino hacia el título de la Eurocup.

Más allá de rachas, considero que el club tiene mucho futuro. El apoyo de Juan Roig resulta fundamental, desde luego, y tal vez otro pabellón ayudaría a crecer aún más, pero las bases están asentadas, la afición está con el equipo, el Valencia Basket es importante para la gente y es un club consolidado en la ciudad. Ahí radica el éxito. Y es que el baloncesto cada vez tiene más importancia en la ciudad, cada vez hay más afición, de todas las edades. El futuro, por tanto, está garantizado.