Ángel María Villar (2006)

Presidente de la Federación española de Fútbol

Una vez más me complace tener la oportunidad de poder saludar al fútbol de la Comunidad de Valencia, a través de estas líneas, y poder con ello, contribuir a resaltar la importancia que año a año va adquiriendo una publicación como el «Anuario del Deporte Valenciano».Deseo hacer hincapié en la importancia que hay que dar al hecho de que este anuario mantenga una continuidad en el tiempo a los largo de estos largos años. Creo que esta es una labor que exige una gran dedicación y esfuerzo, y que sobre todo sirve como referencia indiscutible tras tantos años de trabajo ininterrumpido. Existen muchas razones para destacar esta publicación y son razones muy a tener en consideración, pese a que en no pocas ocasiones pasan inadvertidas porque vivimos inmersos en este ‘alocado’ mundo del fútbol. Inmersos en esta especie de vorágine en que se convierte un deporte del que prácticamente sólo se habla de sus rutilantes estrellas y de las grandes competiciones. Sin embargo, es en el fútbol de «abajo» en el que se sustenta el gran poder de este deporte, y lo que lo convierte en centro de millones de miradas. Gracias a publicaciones como esta, ese «otro fútbol» también tiene su escaparate en el que lucir sus conquistas y dar a conocer sus éxitos. Una publicación como es el «Anuario del Deporte Valenciano» está de enhorabuena por los sucesos acaecidos este año, en relación con el fútbol de la Comunidad. A mi entender y, sin por ello, desmerecer el resto de acontecimientos que han ocurrido en el año 2006, en estas tierras levantinas, creo que los dos hechos más destacados de este año que termina han sido el ascenso del Levante y la puesta de la primera piedra del futuro estadio del Valencia CF. Por esto el Anuario del Deporte Valenciano también debe felicitarse y hacer de ello un estímulo para continuar con su magnífica labor, por que no me cabe ninguna duda acerca de que este 2007 traerá consigo nuevos acontecimientos destacables.